lunes, 20 de diciembre de 2021


 

Varios ingredientes se conjugan para generar un desorden permanente en ese punto de la ciudad

Como un pandemonio, un permanente tumulto y un dolor de cabeza, los ciudadanos califican la situación que se vive cotidianamente con el tránsito y el entorno en el kilómetro 9 de la Autopista Duarte.

Han sido muchos los reportes periodísticos y las denuncias realizadas a través de los años sobre el enredado escenario que prevalece en ese punto y que contribuye a la formación de un embudo vehicular a casi todas las horas del día.

En ese nudo se aglutinan varias paradas de autobuses que vienen y van hacia la región norte del país, así como rutas de carros, guaguas, minibuses, motoconchos, corredores de uso colectivo, a lo que se une la circulación de los conductores particulares que se dirigen a las principales zonas de la ciudad.

A este ambiente, se suma además la colocación de forma informal de innumerables negocios de comida, venta y reparación de celulares, tiendas de ropas y vendedores ambulantes.

El caos y tensión se hace mayúsculo hasta con aquellos transeúntes que no suelen respetar las señales de tránsito que les corresponden o hacer uso de los peatonales para evitar ser atropellados y contribuir de forma minúscula a la mejora de este entorno.

Al conversar con usuarios de esa vía, manifestaron estar acostumbrados y decepcionados por esa situación a la que no se le ha atinado una solución definitiva por parte de las autoridades.

“Tengo la esperanza de que mis nietos puedan ver una solución a lo que los políticos han ignorado en el 9 y que han permitido que crezca a través de los años”, expresó Miosotis Guzmán, quien reside en Los Peralejos.

La dama relató que en un momento creyó que “el problema en el 9 eran los guagüeros imprudentes y lo tarde que yo pudiera salir de mi casa, por lo que me compré un carrito y salí temprano, ahí me di cuenta que el problema no eran ninguna de las dos”.

Asimismo, Miguel Ureña, un ciudadano que frecuenta esa autopista, comentó que la zona también se ha tornado insegura.

 

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