martes, 16 de noviembre de 2021


 

El secuestro en Haití de un grupo de misioneros norteamericanos y sus familias, 17 personas en total, cumplió un mes este martes, un caso que puso de relieve el poder creciente de las bandas armadas en un momento de fuerte inestabilidad en el país.

El grupo de religiosos y sus familias, entre quienes hay cinco niños, fue capturado el pasado 16 de octubre en la zona de Croix-des-Bouquets, en la periferia de Puerto Príncipe, cuando regresaba a la capital haitiana tras visitar un orfanato.

Los misioneros son rehenes de la banda 400 Mawozo, una de las decenas de pandillas que se han hecho fuertes en las barriadas miserables de Puerto Príncipe y que, en este caso, se ha especializado en los secuestros colectivos para financiarse.

La congregación Christian Aid Ministries (CAM), a la que pertenece el grupo, 16 de ellos estadounidenses y un canadiense, reiteró en las últimas horas su llamamiento a la comunidad para mantener la paciencia y seguir con las oraciones.

 

CREDITOS  A DIARIO LIBRE