lunes, 11 de octubre de 2021

 


Cristal (nombre ficticio) comenzó a tener dolores cerca de las 6:00 de la mañana del 29 de mayo de este año. Cada vez fueron más fuertes y frecuentes. Dos horas más tarde, llegó a un centro de salud privado, donde se le informó que dilató cuatro centímetros y que ese día tendría a su bebé, aunque no había roto fuente.

Quería un parto vaginal, ya que su embarazo transcurrió sin inconvenientes. Sin embargo, ante la sugestión de su médica de que un alumbramiento de este tipo sería muy doloroso y de que no estaba segura de que ella pudiera hacerlo, Cristal se decidió por una cesárea, sin que la especialista le detallara sobre los riesgos.

Estos procedimientos siguen en aumento en la República Dominicana, mientras se reducen los partos vaginales. Las cesáreas subieron cinco puntos porcentuales al pasar de 58 % en 2014 a un 63 %, según la encuesta Enhogar MICS 2019 de la Oficina Nacional de Estadística y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

No se habla de una sola causa para el incremento de las cesáreas. El de más controversia es el económico y las administradoras de riesgos de salud (ARS), como reconoció César López, presidente de la Sociedad Dominicana de Obstetricia y Ginecología (SDOG)

López explicó que la diferencia en el pago a un médico por un parto vaginal, en comparación con una cesárea, es mínimo. Pero el primero dura hasta 12 horas y el segundo entre 45 minutos y una hora.

“¿Cómo vamos a reducir cesáreas con esas condiciones? Es la pregunta que siempre le hago a todo el mundo”, dijo López, pues indicó que las ARS no pagan el trabajo de parto que debe realizar un médico.

La Sociedad Dominicana de Obstetricia y Ginecología, a través de su presidente, propuso una remuneración más alta hacia el médico por partos vaginales para lograr una disminución de las cesáreas.

“Si esto no se da así, después de ese aumento, de verdad que yo, ni como presidente de la Sociedad ni cómo médico materno fetal ni como nada, tendría una solución para darte”, agregó el médico con experiencia en embarazos de alto riesgo.

López también consideró que se pague por condiciones materno fetales a la hora del nacimiento, así como la hora del trabajo de parto.

“Vamos a incentivar y vamos a que, de todas partes, Ministerio (de Salud Pública), Servicio Nacional de Salud, ARS, todo el mundo participe en mejores condiciones de vida para la madre y para el hijo, y que eso tenga un aliciente”, manifestó.

Justo Nicasio, gineco obstetra y presidente del Consejo de Sociedades Médicas Especializadas, contó que en las recientes negociaciones se propuso a las ARS aumentar en un 20 % el pago a los médicos por una cesárea y un incremento de un 100 % por un parto vaginal.

Dijo que las ARS se opusieron y plantearon solo aumentar en los partos vaginales y nada en las cesáreas. “Al negarse nos consideramos derrotados porque no conseguimos el apoyo de Salud Pública”, afirmó. Nicasio explicó que las ARS pagan cerca de 10,000 pesos por cesárea y por el vaginal puede llegar a 8,000 pesos.

José Manuel Vargas, presidente de la Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (Adars), explica que no se podía aumentar en ambos tipos de partos porque los recursos no alcanzan.

Vargas afirmó que siempre promueven que el parto sea vaginal. Dijo que a veces los médicos “no quieren luchar” con una mujer en labor de parto, porque les resulta “más fácil” programar una cesárea.

En el convenio, Salud Pública, el Colegio Médico y las Sociedades Médicas Especializadas se comprometieron con la inversión en relación al parto-cesárea, para incorporar partos vaginales.

Tamy Santana, encargado de la División Materno Infantil y Adolescente de Salud Pública, atribuye más el factor tiempo a que los médicos se inclinen por las cesáreas, sobre todo en el sector privado asegurado. Santana dijo que la realidad del médico dominicano es el pluriempleo.

En el sector público el 47 % de los partos son vaginales. En el sector privado la cifra es más extrema: nueve de cada diez partos son cesáreas: el 90 %.

El presidente de la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados (Andeclip), Rafael Mena, defendió a los centros privados e indicó que estos no son los que deciden sobre si se realizará cesárea o no.

“Nosotros simplemente somos prestadores de servicios”, acotó Mena, quien atribuyó este incremento a un problema social y económico de la sociedad capitalista.

Las mujeres en la República Dominicana a las que más cesáreas se les realizan son las que pertenecen a los estratos económicos de más recursos, las que tienen el nivel de educación más alto, las embarazadas que viven en zonas urbanas y tienen 20 años en adelante.

Con la cifra de 2014 (58.1 %), la República Dominicana ocupó el primer lugar en el mundo como el país con el porcentaje más alto de cesáreas practicadas, por delante de Brasil, Chile, Ecuador y Paraguay, según los últimos datos actualizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esto sobrepasa la “tasa ideal” establecida en 1985 por expertos en salud reproductiva en una reunión de la OMS. Se estableció que solo entre el 10 % y el 15 % de las cesáreas se pueden justificar médicamente.

La OMS indicó que una cesárea puede ser esencial para salvar la vida de la mujer y la del bebé, pero también la puede colocar en un riesgo innecesario si se practica cuando no hay una necesidad médica. El organismo internacional subrayó la importancia de centrarse en las necesidades únicas de cada mujer durante el embarazo y el parto.

Otros motivos

El presidente de los obstetras, César López, agregó que hay mujeres embarazadas que demandan cesáreas, que quieren que su hijo nazca en el mismo día en que nació su abuela, por ejemplo. En su caso, contó que en una ocasión una mujer le llevó un acto notarial en el cual señaló el día en que quería que nazca su bebé.

César López propuso que se oriente a la mujer sobre los beneficios del parto vaginal explicando que tiene menos riesgos que las cesáreas, que podrá estar con su bebé de manera inmediata para un mejor apego y que ayuda al recién nacido a fortalecer su sistema inmunitario.

Tamy Santana detalla que existe una discusión sobre el respeto a la autonomía y consentimiento de la paciente sobre el método a elegir. A su parecer, lo mejor es ir conversando e ir orientando a la mujer embarazada durante los nueves meses.

“Muchas de esas decisiones son en base a desinformaciones, en base al temor. El consentimiento es un proceso. Tú no puedes coartar a la mujer y negarte a escucharla, pero es un proceso de información y de diálogo que se debe dar”, consideró.

El embarazo en adolescentes también juega su papel en los niveles de cesáreas. Los datos de la red pública del Servicio Nacional de Salud (SNS) indican que entre el 2019 a agosto del presente año hubo 138,069 partos por cesárea, de los cuales, 28,967, es decir, en el 20.98 %, la madre era una adolescente.

Tamy Santana dijo que la adolescencia es un grupo “especial” por su desarrollo psicosocial, pero entiende que la edad no debe ser solo un determinante para una cesárea. Afirmó que en este grupo poblacional las indicaciones de cesáreas son las mismas.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE