lunes, 11 de octubre de 2021

 


Osmar Benítez le tiene un mensaje a la sociedad: “Los precios (de los alimentos) siempre serán estacionales; hay momentos donde el precio va a subir, pero recuérdense, de manera coyuntural, siempre el precio va a estabilizarse hacia la baja”.

Así el exministro de Agricultura y presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) alienta al consumidor que está pagando alimentos más caros, una situación que atribuye a las consecuencias de la pandemia, que comienzan desde el retraso en las cargas marítimas y el incremento del costo de la materia prima y los fertilizantes.

“La pandemia es un evento más en la vida del agricultor”, reflexiona, y se enorgullece en decir que “República Dominicana es uno de los pocos países de América que es capaz de proveer el 85 por ciento de la demanda de alimentos de la población”.

Cuando en marzo de 2020 se declaró la pandemia del COVID-19 y era inminente el confinamiento de la población, los locales de expendio de alimentos se abarrotaron de clientes.

Benítez recuerda que, en principio, hubo dificultades logísticas y de distribución, influidas también por el cierre de negocios y hoteles, que generó una sobreoferta y menos demanda, por ejemplo, de la carne de pollo.

Pero tras la reapertura paulatina de la economía, sostenida por la aplicación de vacunas anticovid, la situación se ha ido normalizando. Sin embargo, la secuela de la pandemia en los precios de los alimentos permanece.

“En materia de la pospandemia el productor ha seguido ofertando alimentos a la población. Hay alimentos que todavía tienen precios altos, hay alimentos que tienen precios muy bajos”, reconoce Benítez durante su participación en el segmento Diálogo Libre de este periódico.

Además de los retrasos en las cargas marítimas, por el impacto de los cierres económicos a causa de la pandemia, y el aumento del costo de los fletes, Benítez menciona que, en el caso de la pecuaria, el país es importador neto de maíz, de soya y de harina de soya, de grasa animal y vegetal. “Y esos son ingredientes que se utilizan en la formulación de los alimentos y de los cerdos, y en algunos casos de las vacas (...) Eso aumentó en promedio un 43 por ciento, y eso se refleja en el precio de la materia prima”, agrega seguidamente.

En la agricultura, menciona que hubo cierre de las minas de donde vienen los minerales que se usan en la formulación de los ingredientes de los fertilizantes que, entonces, aumentaron de precio.

“Eso se refleja en el costo de producción y se refleja en el precio al producto”, explica Benítez, quien tiene 40 años en la agricultura.

Pero el exfuncionario insiste en que “todo eso es temporal”. “Vamos a tener que pasar un tiempito, unos meses, cargando pesado, pero eso se va a resolver, porque ya las minas abrieron, y ya hay más barcos, más contenedores; eso va a ir estabilizándose hacia la baja y va a volver a su punto inicial”, dice optimista.

En el caso del pollo, cuyo precio por libra ha llegado a costar hasta a RD$100 en los puestos de venta informales, dice que la producción actual se ha estabilizado y supera las 18 millones de unidades. Destaca que la JAD ha instado a los productores a elevarla hasta a 20 millones para diciembre, cuando la demanda aumenta por las fiestas de Navidad y fin de año.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE