jueves, 14 de octubre de 2021


La muerte de Ramón Pérez Martínez (Macorís) reavivó hoy el recuerdo de los crímenes y desmanes causados, en el período de los doce años de Joaquín Balaguer, por la Banda Colorá, que él que lideró y convirtió en uno de los grupos parapoliciales más conocidos y temidos de la historia reciente de la República Dominicana.

Pérez Martínez, quien fuera hombre de confianza del presidente Balaguer, falleció a los 73 años, e inmediatamente la noticia de su muerte causó incontables reacciones de rechazo a su trayectoria ligada a la violencia y a la intimidación en las redes sociales y otros espacios.

En los últimos gobiernos de Balaguer, Pérez Martínez se desempeñó como administrador de la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE). También fue diputado y, como ingeniero, fue el responsable de la construcción de la prolongación de la avenida John F. Kennedy, denominada Quinto Centenario, y de la remodelación de Villa Consuelo y otros sectores capitalinos.

En su libro Balaguer y los militares dominicanos, Brian J. Bosch, ex agregado militar norteamericano, señala que los desmanes y abusos de la Banda Colorá fueron ordenados desde el poder político, “como parte del esfuerzo más reciente (del gobierno) por intensificar la campaña contra el terror y la violencia provocados por la izquierda”.

El grupo parapolicial empezó sus operaciones en Santo Domingo, tras ser creado por general Enrique Pérez y Pérez, cuando era jefe de la Policía Nacional, según testimonios de la época. El poderoso grupo extendió su influencia a todo el territorio nacional y fueron innumerables las muertes y ataques que causó.

Brian J. Bosch afirma que el primer objetivo de la banda “era aterrorizar a aquellos sospechosos de ser izquierdistas dentro de las escuelas públicas y la universidad estatal”. En sus incursiones, los recintos escolares y universitarios eran arrasados, los maestros intimidados y los estudiantes apaleados, añade.

CREDITOS A DIARIO LIBRE