viernes, 15 de octubre de 2021

 


La Asociación de Industrias de Bebidas No Alcohólicas de la República Dominicana (Asibenas) manifestó este viernes que la aprobación de una modificación fiscal de manera apresurada afectaría la meta de generar un millón de empleos formales para 2024 y aumentaría la informalidad.

“Asibenas manifiesta la importancia de procurar un esquema orientado a financiar el desarrollo sostenible y garantizar la viabilidad fiscal a largo plazo, pero entendemos que la economía dominicana se encuentra en un proceso de recuperación después del fuerte impacto de la pandemia y una eventual reforma fiscal podría representar un costo importante para la sociedad en su conjunto”, indicó.

La entidad consideró que es necesario buscar soluciones consensuadas y no discriminatorias para ningún sector.

“Es importante evitar la adopción de medidas que impacten negativamente a los grupos de la población con menores ingresos o a los actores que conforman la cadena productiva de la nación, especialmente a los minoristas; que como todos sabemos son el motor de la reactivación económica de nuestro país”, explicó.

La asociación dijo que respalda las políticas aplicadas por el Gobierno que han generado un clima de confianza, estabilidad y recuperación de empleos, por lo que hizo un llamado a todos los sectores a continuar en ese camino y que República Dominicana siga siendo un referente regional e internacional de recuperación económica.

“Reiteramos nuestro apoyo y colaboración para aportar propuestas que logren el equilibrio que el país requiere en este momento, con el balance entre los objetivos de la sociedad, el sector minorista, sector empresarial y el Gobierno”, indicó la entidad en un comunicado.

Asibenas, como gremio empresarial, agrupa a la mayoría y a los más importantes productores y comercializadores de bebidas no alcohólicas del país: Bepensa Dominicana, Cervecería Nacional Dominicana, PepsiCo y The Coca-Cola Company.

Ayer, la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) emitió un comunicado en que señaló que, ante la situación creada por la pandemia COVID-19, “no es el momento para una reforma fiscal apresurada, especialmente cuando los altos precios de los commodities y los incrementos extraordinarios del flete marítimo son factores externos que las empresas han asimilado momentáneamente, pero que en un momento determinado podrían traducirse, junto a un esquema de reforma tributaria cortoplacista, en una presión inflacionaria difícil de superar”.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE