miércoles, 6 de octubre de 2021


 

La tétrica situación que imperaba en el entorno externo del Cementerio Nacional o de la Máximo Gómez, donde la gente era atracada y el lugar utilizado para la reparación de automóviles y ventas de chucherías, ha cambiado con el levantamiento de la pared perimetral, iluminación, ampliación de aceras y mejor ornato.

Ahora la gente utiliza las espaciosas aceras en las mañanas y por las noches para correr a pie y en bicicletas o caminar con seguridad por su salud, al lado de los que descansan al otro lado de la pared del camposanto.

Los trabajos de recuperación del entorno fueron iniciados el 24 de febrero pasado, cuando la alcaldesa Carolina Mejía dio el primer picazo para la construcción de aceras y continuar el levantamiento de la pared perimetral, ya iniciado por su antecesor, David Collado.

Desaparecieron de las aceras los vehículos que ocupaban todo el espacio para hacerles trabajos y los artículos de vehículos que enganchaban en la pared para la venta, aunque siguen en esa labor, los carros son trabajados en la calle, causando un aumento de los tapones en calles la Américo Lugo y la María Montez.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE