lunes, 4 de octubre de 2021


 

El Movimiento Interiorista del Ateneo Insular celebró su acostumbrado encuentro literario en Jarabacoa, el pasado mes de septiembre, cuando fue analizada la narrativa del escritor michense Miguel Solano y la creación poética de William Acevedo Fernández, vate vegano.

La actividad se inició, en la tanda vespertina del sábado, con el análisis a la novela Las lágrimas de mi papá, del autor Miguel Solano, a cargo de Mercedes Morales.

La escritora explicó que en esta novela «Miguel Solano narra su propia vida, sus experiencias desde los seis años de edad hasta terminar los estudios universitarios».

Dijo que en «Las lágrimas de mi papá se introduce una narrativa de corte poético vivencial y se relatan costumbres y tradiciones locales, de una colonia de caña, denominada San Miguel, en la región este del país, administrada por su padre, dueño de propiedades, muebles, inmuebles y semovientes».

Señaló que la obra «reposa en la vivencia de una civilización que se asienta en un conglomerado poblacional alternado en estratos: “los de origen, que obedecen a los estadios señoriales de las tradiciones españolas, se han vinculado en idiomas y costumbres con el criollismo republicano y estacional norteamericana, a la que se suman los inmigrantes haitianos, los de otras naciones árabes y los cocolos ingleses”.

Dijo que «El bien y el mal son dos aspectos que no se mezclan en la novela».

«Por su forma conclusiva, Miguel Solano es, a su manera, un reformador, plantea sus cuestionamientos atrevidos con libre albedrío y alerta del peligro de perder costumbres tradiciones y valores congénitos», destacó Mercedes Morales.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE