jueves, 23 de septiembre de 2021


 

La crisis de Haití, a la que se ha sumado las deportaciones masivas de haitianos que inició esta semana Estados Unidos, se reflejaría en un aumento de las inmigraciones irregular a República Dominicana y sus consecuencias en el tráfico y trata de personas y en el tema de la marginalidad y el hacinamiento, admitió el Centro Bonó.

Ruddy Berigüete, responsable de Derechos Humanos y Acompañamiento de Migrantes de la citada entidad, dice que entienden que muchas veces no están dadas las condiciones del pueblo dominicano para recibir migraciones y que es natural que “la primera reacción que se asume es de amenaza o el miedo” a una avalancha de ciudadanos del vecino país.

No obstante, Berigüete indica que la última vez que se registró un alza del flujo de haitianos en República Dominicana fue luego del terremoto del 2010 que afectó a la nación más pobre de América, pero que el Estado logró asumir una política clara sobre el tema y supo contenerla con oportunas medidas, aunque “no necesariamente” fueron “las más adecuadas”.

Berigüete señaló que, de presentarse una situación similar a la del 2010, debe tenerse en cuenta el tipo de políticas que se aplicaría para contener una masiva migración porque República Dominicana no ha implementado soluciones que se sostengan en el tiempo “y sobre todo no han tenido la claridad ni contundencia suficiente” para enfrentar la problemática.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE