miércoles, 1 de septiembre de 2021


 

Los residentes en Luisiana se recuperaban el miércoles de las inundaciones y los daños provocados por el paso del huracán Ida buscaban comida, gasolina, agua y alivio ante el sofocante calor, mientras miles de electricistas trabajaban para restablecer el suministro y las autoridades prometían habilitar más sitios donde la población pudiese recibir comida gratis y refrescarse.

Hubo un rayo de esperanza el miércoles temprano cuando la compañía eléctrica Entergy anunció que sus cuadrillas habían “encendido la energía para algunos clientes en el este de Nueva Orleans”. Aún así, los cortes de energía y agua afectaban a cientos de miles de personas.

“No tengo auto. No tengo más remedio que quedarme”, dijo Charles Harris, de 58 años, el martes mientras buscaba un lugar en el que comer en un vecindario de Nueva Orleans donde Ida arrancó postes y derribó el tendido eléctrico dos días antes.

Harris no tenía acceso a un generador y dijo que el calor estaba empezando a hacer mella. Nueva Orleans y el resto de la región estaban bajo un aviso por calor, y la previsión apunta que la combinación de altas temperaturas y humedad podría dejar una sensación térmica de 41 grados Celsius (106 Fahrenheit) el miércoles.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE