sábado, 11 de septiembre de 2021


 

E.P. son las iniciales de una mujer a la que quisieron apagar. Una mexicana que sufrió maltrato psicológico, “ese tan difícil de demostrar”, y que sintió durante años que “eso” era “imposible” que le estuviera pasando a ella.

Ahora mira con gesto firme, pero prefiere no dar su nombre para protegerse de posibles represalias de su exmarido. Un español al que conoció en 2005, cuando vino estudiar un máster a Madrid, y quien durante once años la martilleó diariamente hasta hacerla diluirse en el miedo y la depresión.

Una broma sobre el atractivo de Brad Pitt podía costarle un empujón de desprecio, dar el pecho a su hijo era entendido por su maltratador como un intento de no dejarle ejercer de padre, preparar en casa un discurso para su trabajo, el motivo de un sinfín de burlas, y salir con amigos, el argumento perfecto para tratar de convencer a sus vástagos de que mamá “les abandonaba”.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE