sábado, 11 de septiembre de 2021


 

La noche del jueves, la escultura del Cristo de los Milagros fue llevada en procesión por la comunidad de Bayaguana a su nueva casa. La señora Andrea Lora no se encontraba entre la multitud, aunque ganas no le faltaban. Por su dificultad para caminar prefirió no arriesgarse a sufrir una caída, aunque agradece profundamente al Cristo de los Milagros el haberla parado de una silla de ruedas.

La mañana del viernes quiso estar entre las primeras personas que acudieron a venerar al Cristo de Bayaguana en su nuevo santuario con piso de mármol, vitrales hermosos y una arquitectura impresionante en forma de manos suplicantes. El Cristo recibía la visita del presidente Luis Abinader y las máximas autoridades de la Iglesia vatólica.

Le pidió a la pequeña figura que le permitiera caminar de nuevo, pues estaba postrada por una afección de las rodilla, dentro de las cuales tiene incertadas prótesis. Más adelante, interpretó como la respuesta a su plegaria lo sucedido en un retiro de Semana Santa en el polideportivo del Colegio Loyola de la Abraham Lincoln.

Un sacerdote le pedía a los presentes que cerraran los ojos y se imaginaran como querían estar. Ella lo hizo y pidió a Cristo que le dejara caer encima una gota del agua y la sangre que había brotado de su costado cuando lo crucificaron. En ese momento empezó a sentir que un líquido perfumado caía por su frente.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE