lunes, 13 de septiembre de 2021


 

La decisión del presidente estadounidense, Joe Biden, de obligar a las empresas de más de cien empleados a exigir a sus trabajadores que se vacunen contra la covid-19 o se hagan pruebas semanales ha dividido al sector privado sobre el efecto que puede tener en la recuperación económica y ha irritado a los conservadores en EE.UU.

La Casa Blanca estima que esta medida podría impactar a unos 80 millones de personas, o dos tercios del total de los trabajadores estadounidenses, convirtiéndose en la intervención pública en el sector empresarial de mayor magnitud desde el inicio de la pandemia.

El movimiento de Biden ha sido bienvenido por parte de grandes compañías con estructuras potentes, como Google, que ya activaron un plan de vacunación entre sus empleados durante el verano, según contó a Efe una portavoz de la multinacional estadounidense.

Otros gigantes como United Airlines, McDonald's y Walt Disney también habían tomado esta decisión con anterioridad.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE