sábado, 25 de septiembre de 2021


 

El presidente del gigante inmobiliario chino Evergrande, muy endeudado, y cuya posible quiebra podría perturbar la economía, pidió al grupo que “haga cuanto pueda” para hacer frente a sus obligaciones, informó el jueves la prensa oficial.

El conglomerado privado tiene una deuda de unos 300,000 millones de dólares. Un impago podría provocar una fuerte desaceleración del sector de la construcción en China y tener consecuencias en los mercados mundiales, según reseñó la agencia AFP.

Evergrande, sometido a una fuerte presión, enfrenta también manifestaciones de compradores de apartamentos y de inversores furiosos que reclaman su vivienda o su dinero.

El presidente del grupo, Xu Jiayin, reunió el miércoles por la noche a más de 4,000 responsables de la empresa para pedirles que “dediquen toda su energía a la reanudación del trabajo y de la producción y a la entrega de bienes inmobiliarios”, indicó el diario bursátil China Securities Journal.

Xu, otrora una de las mayores fortunas de China, también subrayó que el grupo debe “hacer cuanto pueda para honrar” sus obligaciones.

El jueves vence el plazo para que la empresa pague 83.5 millones de dólares (71 millones de euros) de intereses de un bono. La empresa prometió pagar sus compromisos, lo que generó alivio en los mercados.

Sin poder pedir préstamos en los mercados internacionales y con una liquidez escasa, el grupo intentó reembolsar a algunos de sus acreedores en especie, ofreciendo plazas de aparcamiento y propiedades sin terminar.

“Solo con una reanudación plena de nuestro trabajo, de nuestra producción, de nuestras ventas y de nuestras operaciones, podremos garantizar los derechos y los intereses de los propietarios de apartamentos y asegurar el pago de los inversores”, recalcó Xu Jiayin el miércoles por la noche, según el China Securities Journal.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE