miércoles, 22 de septiembre de 2021


 

Robins Exile comía un plato típico de pollo frito con plátanos en un restaurante de migrantes haitianos a poca distancia de la frontera estadounidense. Había llegado la noche anterior pidiendo consejo: ¿Debería tratar de cruzar hacia Estados Unidos, o mejor quedarse en México?

Por WhatsApp, Facebook y YouTube, migrantes haitianos le advertían que mejor no tratara de cruzar por Del Río, Texas, donde miles de haitianos han acampado en días recientes. Ese ya no era el lugar fácil de cruzar que era hace unos días.

Las conversaciones el lunes en el restaurante de Tijuana ofrecían un retrato de la diáspora haitiana que surgió en el 2016 y que va creciendo, y cuyo ejemplo más reciente es la aglomeración de más de 14,000 migrantes- en su mayoría haitianos -- en los alrededores de un puente en Del Río, un poblado de apenas 35,000 habitantes.

CREDITOS A DIARIO LIBRE