sábado, 25 de septiembre de 2021

 


Con la misma paciencia con que teje muebles de fibras vegetales desde hace 25 años, Mirna Rivera estudia los requisitos que el gobierno de Cuba aplica desde el lunes a quienes busquen fundar empresas privadas, sopesando si le conviene transformar su hasta ahora próspero negocio familiar.

“Sabemos lo de las pequeñas y medianas empresas, pero no tenemos suficiente información para meternos en una empresa”, comenta Mirna, de 49 años, a la AFP.

Tras años de espera que provocaron incredulidad entre los ciudadanos, el gobierno finalmente puso en vigor las leyes del funcionamiento de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), estatales y privadas, así como las de las cooperativas no agropecuarias, detenidas hace cuatro años.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE