lunes, 6 de septiembre de 2021


 

“Saltamos de un barco de vapor o de remo a un buque autónomo. Hemos hecho un cambio de siglo con relación a la revolución legal que está ocurriendo en el país”. Así definió Ángel Ramos, asesor legal de la Asociación de Navieros de la República Dominicana (ANRD), el impacto que ha tenido sobre el sector la aprobación y promulgación de la Ley General de Aduanas (168-21).

Ramos sostuvo que la legislación, que tenía más de 15 años “dando vueltas” en el Congreso, viene a sustentar y a crear las bases y garantías para que los procesos de conectividad, digitales, tecnológicos, de competencia y facilitación, se adecuen a una norma jurídica que no existía.

Declaró que por primera vez el país cuenta con una norma que garantiza los derechos de los usuarios. Resaltó que la ley provocó “un brinco” de un control aduanero policíaco-fiscal a uno donde el ente público se convierte en aliado del sector privado para poder producir cambios.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE