martes, 24 de agosto de 2021


 

Como parte de los esfuerzos para reorganizar el sector agua en la República Dominicana, el Gobierno se propone el diseño de un plan para reducir los niveles de agua servida y no facturada a la población y las industrias, que actualmente fluctúa entre 45% y 95% entre los diversos proveedores a nivel nacional.

El presidente Luis Abinader entregó al Consejo Económico y Social (CES) un “Compromiso Nacional para un Pacto por el Agua”, en el que se plantea la necesidad de diseñar una política tarifaria unificada de agua potable y saneamiento para lograr la sostenibilidad financiera de las entidades prestadoras del servicio y al financiamiento de obras de infraestructura hidráulicas para el mismo sector.

Para ello se hace necesaria la aprobación de una Ley de Agua Potable y Saneamiento (APS), en la que se establecerían los precios y las modalidades de facturación, según explicó Felipe Suberví (Fellito), director de la Corporación de Aguas y Alcantarillados de Santo Domingo (CAASD).

Pero la ampliación del número de consumidores que pagarán por el agua no tendrá que esperar por la nueva ley, ya que la CAASD avanza en los preparativos para licitar equipos de medición.

Suberví aseguró que en 15 o 20 días estará lista la licitación de equipos con smart meters (medidor inteligente, en inglés). Indicó que la institución realiza un censo para identificar a cada vivienda, y que a partir del 2022 empezará a invertir la mitad de su presupuesto en equipos de automatización que permitan obtener data sobre la cantidad de agua que se produce y la que se distribuye en cada localidad.

“Todo el mundo tiene que pagar el agua. Así como los ciudadanos exigimos, tenemos que pagar”, afirmó el funcionario. Califica como inaceptable el precio de RD$6 por cada metro cúbico que se cobra a las viviendas, y los RD$8 que pagan las industrias. En este último caso el Estado subvenciona más de RD$30 por cada metro cúbico de agua.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE