viernes, 13 de agosto de 2021


 

El 16 de agosto de 2020, cuando el Partido Revolucionario Moderno (PRM) asumió el poder gubernamental del país, el foco de la Salud Pública seguía concentrado en el COVID-19 que promediaba entonces los 1,000 contagios diarios, aunque con inclinación hacia el descenso de la que se calificó como la primera ola de la pandemia en República Dominicana.

Durante el año transcurrido desde entonces, a las nuevas autoridades les tocó navegar entre dos nuevas olas de la enfermedad que actualmente se encuentran en su menor nivel de contagios, promediando los 200 casos por día y una positividad menor del 10 %, pero también han tenido que empujar un plan de vacunación contra la resistencia de un alto porcentaje de la población que todavía no acude al llamado de vacunarse.

Adicional, el Gobierno ha tenido que enfrentar algunas mareadas que hicieron saltar del barco a más de una cabeza, incluido un ministro y dos viceministros.

La gran apuesta de Salud ha sido vacunar a 7.8 millones de personas a fin de conseguir la inmunidad de rebaño contra el COVID-19 y pasar a otros aspectos del sistema sanitario que demandan más atención. El propio presidente de la República, Luis Abinader, ha dicho que el COVID-19 lo ha complicado todo, mientras que el Ministro de Salud, Daniel Rivera, clama a la población a vacunarse para poder destinar las camas que se reservan a esa enfermedad a otras afecciones.

Desde Palacio Nacional se ha informado de las gestiones para la adquisición, aplicación y llegada de las vacunas anticovid, que suman ya unos 17.9 millones de dosis entregadas.

En octubre de 2020, el Poder Ejecutivo suscribió contrato con la farmacéutica AstraZeneca para adquirir 10 millones de dosis de su vacuna, y el 8 de enero de este 2021 con Pfizer por otros ocho millones, que luego subió a 10 millones.

Si bien las primeras 20,000 dosis entregadas por AstraZeneca permitió iniciar, el 16 de febrero, el Plan Nacional de Vacunación, los atrasos en las entregas obligaron a contratar con la empresa china Sinovac, que permitió masificar el plan hasta los 5.6 millones de vacunados con primera dosis y los 4.4 millones de segunda dosis, que se reportan para esta semana.

El Gobierno también empezó a aplicar, desde el 7 de julio pasado, una dosis de refuerzo que ha alcanzado a unas 500 mil personas bajo críticas de algunos sectores por la falta de estudios.

Las olas

Su política de mantener el estado de emergencia y toque de queda combinada con medidas de flexibilización de horas y sectores, permitió que, durante los primeros cuatro meses de gestión de Gobierno siguiera la tendencia a la baja del COVID-19, pero las festividades de Navidad y Año Nuevo inclinaron hacia arriba la curva de los contagios.

Entre enero y febrero el país vivió la segunda ola de la pandemia que llegó a registrar más de 2,000 casos en un día. La tercera ola, que tuvo su pico entre mayo y junio pasado, devino luego de Semana Santa.

En medio de ambas olas, el Ministerio de Salud sorprendió a la población con la resolución 000017, que establece un nuevo protocolo de detección del coronavirus y que limita a una por año la prueba PCR bajo cobertura del seguro de salud.

Ante las críticas de la población y el Colegio Médico Dominicano (CMD) que llegó a presentar un recurso contra la resolución, el entonces ministro de Salud, Daniel Rivera, explicó que esas pruebas le costaban más de 4,000 pesos a Estado a través de las aseguradoras de salud, con quienes tenía una deuda de más de 4,800 millones de pesos.

Para el gremialista y pasado y presidente del Colegio Médico, Wilson Roa, la política sanitaria de salud ha sido pobre. Considera que la actual gestión se montó en la plataforma que heredó del Gobierno pasado, basado en contrarrestar la pandemia, pero sin ver hacia otros aspectos. Roa entiende que se han agravado las dificultades de los hospitales para atender otras afecciones de salud y se queja de que, pese a que incrementaron unos 15,000 millones al presupuesto de Salud, todavía no llega al “necesario” 5 %.

Desde el Servicio Nacional de Salud destacan la inversión de RD$495,991,786 en equipos entregados a 72 hospitales y centros de atención primaria, además del proceso de ampliación de 25 Emergencias de hospitales y remozamiento de 46 centros, con una inversión de RD$1,426,084,205.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE