martes, 10 de agosto de 2021


 

Cuando fue preguntado por los obispos quisqueyanos sobre cuándo visitaría a la República Dominicana, el papa Francisco les respondió que lo haría “cuando la Virgen de La Altagracia se lo pida”.

La celebración del centenario de la canonización de “Nuestra Señora de la Altagracia”, el 15 de agosto de 2022, parece la oportunidad perfecta para reiterar la petición al Papa.

La Arquidiócesis de Santo Domingo anunció el inicio de las actividades de conmemoración de aquella fecha histórica que desarrollarán por todo un año hasta concluir el 15 de agosto de 2022.

 Los obispos piensan solicitar la presencia del papa Francisco para ese día, explicó a Diario Libre el reverendo Nelkys Acevedo De la Rosa, rector del Santuario Arquidiocesano Nuestra Señora de la Altagracia, de la Ciudad Colonial.

Para recordar ese acontecimiento, se ha creado una comisión desde el Episcopado Dominicano, encargada de proponer, organizar y dar seguimiento a las actividades en torno al Año Jubilar Mariano.

Los obispos han aprobado escoger un santuario o un templo emblemático en cada diócesis desde el cual cada uno se ha comprometido a presidir el día 15 de agosto de 2021 la celebración de la apertura de la puerta de la Gracia y la Misericordia.

Los obispos invitan a que cada familia y todas las instituciones dominicanas hagan una consagración todos los días 21 de cada mes, durante el año de celebración.

La Conferencia del Episcopado Dominicano aprobó que se hagan 12 réplicas de la imagen de la Altagracia, una para cada diócesis, que recorra durante todo el año las parroquias y comunidades.

Estas imágenes serán bendecidas en el santuario de Higüey antes de entregarlas a las diócesis. Se invita a que en todos los templos y capillas del país hagan un cenáculo mariano todos los sábados, comenzando a las seis de la mañana y terminando con una misa donde haya sacerdote.

El 15 de 1922 Nuestra Señora de la Altagracia fue declarada reina y señora del pueblo dominicano durante el papado de Pío XI, en la Puerta del Conde, lugar simbólico donde se detonó el grito de la Independencia Nacional. En esa ocasión no vino el mismo papa, sino un delegado, explica Nelkys Acevedo.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE