jueves, 8 de julio de 2021


 

En la capital haitiana se vivía ayer una tensa calma. La gente estaba atenta a las informaciones que corrían en el día referentes al asesinato a tiros al comienzo de la madrugada del presidente Jovenel Moïse, por merce- narios “profesionales” que se hicieron pasar por agentes de Estados Unidos, según el el embajador haitiano en Washington.

“Las calles están vacías, la gente está tensa, pendiente del radio, pendiente de informaciones, buscando información, tratando de ver cómo evoluciona, qué es lo que pasó, quién es el autor, qué es lo que quieren hacer, si es un golpe de Estado, quiénes son los que van a asumir”, contó en la mañana el dominicano Ignacio Nova a Diaro Libre, desde el barrio Delmas 31.

El primer ministro interino de Haití, Claude Joseph, declaró ayer el estado de sitio en su país por 15 días tras el asesinato de Moïse, de 53 años, en un momento en que Haití vive una oleada de violencia atribuida a bandidaje.

A la 1:00 de la madrugada de ayer, hombres armados no identificados asaltaron la residencia del presidente y lo hirieron mortalmente. Según Joseph, estos hablaban en inglés y en español.

La primera dama haitiana Martine Moïse resultó gravemente herida. Recibió atenciones iniciales en un hospital de Puerto Príncipe y en la tarde fue trasladada a un centro en Miami.

“Fue un ataque bien planificado y eran profesionales”, dijo el embajador en Washington, Bocchit Edmond, a periodistas. “Tenemos un video y creemos que eran mercenarios”.

Los asesinos se presentaron en la casa del mandatario haitiano como agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA), pero su comportamiento no era acorde con el de miembros de la agencia estadounidense, añadió Edmond.

Las autoridades dominicanas investigan para confirmar o descartar una teoría que coloca a los asesinos de Moïse -un comando compuesto por supuestamente cuatro colombianos y tres venezolanos- utilizando a República Dominicana para escapar de Haití.

Fuentes dijeron a Diario Libre que hay varias teorías vinculadas al magnicidio y que uno de los escenarios presenta a los siete suramericanos como contratistas de “gente muy poderosa en Haití, que se dedica al narcotráfico y al secuestro”.

Según la tesis, los atacantes podrían estar en complicidad con un importante jefe policial que trabaja en la seguridad presidencial, el cual habría participado en la trama y habría relajado las medidas de seguridad en la residencia del fallecido mandatario.

Cuatro supuestos asesinos del presidente Moïse fueron abatidos anoche por la Policía y otros dos fueron detenidos, anunció el director general de la Policía, Léon Charles.

En febrero pasado, Moïse le dijo al periódico español El País, que había un golpe de Estado en marcha organizado por un grupo de familias y empresarios “que controlan los principales recursos” de Haití, “que siempre han puesto y quitado presidentes, y que utilizan la calle para crear desestabilización”.

Acusó a un grupo de familias vinculadas al sector eléctrico de intentar asesinarlo.

El reciente asesinato no es el primer magnicidio ocurrido en Haití. El 27 de julio de 1915, el presidente Jean Vilbrun Guillaume Sam fue muerto por una turba enfurecida después de esconderse en la embajada francesa.

Los presidentes Luis Abinader, Joe Biden, Guillermo Lasso, Miguel Díaz-Canel, Sebastián Piñera, Pablo Sánchez, Luis Arce, Andrés López Obrador, Iván Duque y otros condenaron la muerte de Moïse.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE