miércoles, 7 de julio de 2021


 

Los adolescentes en la República Dominicana detenidos por violar las leyes tienden a cometer infracciones más ligadas al robo, posesión de drogas y delitos violentos. Aunque estos delitos también son cometidos por los adultos, en los menores de edad son inducidos por múltiples factores, incluso siquiátricos y sicológicos.

El siquiatra infanto juvenil Luis Ortega alerta sobre el incremento “exponencial” de la delincuencia en los adolescentes en los últimos años. Identifica entre los factores causantes la desprotección a nivel de la sociedad, la familia y la economía.

Pero el doctor cita otro que considera “olvidado”: el factor siquiátrico y sicológico. “Muchos de esos infractores tienen alguna condición siquiátrica o sicológica que, si se identifica y se trata a temprana edad, (la persona) no llega a cometer esos delitos”, dice.

Ortega precisa que especialistas de la conducta han visto mucha incidencia de déficit de atención, trastorno de personalidad o incluso un bajo coeficiente intelectual en adolescentes que cometen delitos.

De acuerdo con cifras que compila la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), al menos 24,382 adolescentes fueron detenidos entre 2007-2019, el 34 % de ellos por robo y atracos y 22.8 % por droga.

En ese periodo de 13 años, también fueron detenidos 2,667 por agresión física, 2,331 por riñas, 1,373 por homicidios y 972 por violación sexual.

Por su experiencia, el doctor Ortega entiende que influye en los adolescentes que faltan a la ley la cultura en Latinoamérica de bandas, de uso de drogas y de formas de diversión caóticas. “Eso hace que haya un ambiente idóneo para la creación de este tipo de delitos de violencia”, expresa.

“Tenemos que identificar bien la causa del porqué está aumentando tanto en nuestros jóvenes este tipo de delincuencia y luego atacar el problema, no atacar al joven”, observa.

En una nota de prensa, la ONE destacó ayer la importancia de fortalecer la producción y difusión estadística sobre seguridad pública y jóvenes en conflicto con la ley, “pues mediante éstas las autoridades pueden evaluar sus acciones contra la delincuencia” e identificar las causas que llevan a los niños y adolescentes a violentar las leyes.

Ortega entiende que la sociedad ha fallado y que no tiene un plan para mejorar la situación de los adolescentes. Deplora que no se cuente con un servicio abarcante para atender la salud mental o de creación de empleos.

Asimismo, menciona fallos en las familias y en la forma en que la gente se relaciona, y recomienda buscar ayuda de profesionales. “Vemos mucho aislamiento a nivel de la familia, vemos que cada quien está por su lado, en su tablet o dispositivo electrónico”, dice.

La ONE indicó que se hace necesario continuar desarrollando políticas públicas y acciones del sector privado que garanticen la inserción de los jóvenes en el mercado laboral y en actividades productivas que contribuyan a su desarrollo social, económico y político.

“Tenemos que hacer un plan de cinco, 10 años, para comenzar a disminuir esas cifras de delincuencia. No pueden ser políticas aisladas como siempre hemos tenido para resolver cosas aisladas”, sugiere el doctor.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE