martes, 20 de julio de 2021


 

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió este lunes con un retroceso del 0.54 %, hasta los 66.06 dólares el barril, tras la fuerte caída que experimentó el lunes por las preocupaciones sobre la variante delta del COVID-19 y tras el acuerdo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) para aumentar el suministro durante la segunda mitad del año.

A las 9:05 hora local en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos futuros del WTI para entrega en agosto se dejaban 0.36 dólares con respecto al cierre anterior.

Se trataba de una pérdida muy moderada en comparación con la del lunes, cuando el crudo de referencia en Estados Unidos se desplomó un 7.51 %.

La caída tuvo lugar un día después de que los países de la OPEP y sus aliados, liderados por Rusia, acordasen finalmente aumentar su producción conjunta de forma escalonada en los próximos cinco meses.

Ese miedo, que desencadenó también fuertes caídas en los mercados de acciones, está vinculado a la posibilidad de que algunos países se vean obligados a reimponer restricciones, como ya se ha visto en algunas zonas, y que con ello se frene el repunte de la actividad.

En el caso del petróleo, preocupa especialmente que pueda caer el tráfico aéreo y por carretera, lo que frenaría la recuperación de la demanda de combustibles que estaba alimentando las subidas de los precios durante los últimos meses.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE