sábado, 5 de junio de 2021


 

“China es un país importante y mantendremos una buena relación, pero vamos a ser francos: en esta nueva guerra fría nosotros hemos de tener una relación estratégica con Estados Unidos”. Así de cortantes, precisas y distantes eran las respuestas del presidente de la República, Luis Abinader, cuando a principios de su gobierno era abordado respecto a las relaciones diplomáticas con la República Popular de China, algo que en los últimos meses ha cambiado, al punto que entre los jefes de Estado se produjo una comunicación directa esta semana para hablar de las relaciones bilaterales.

Esto no se ha producido con relación al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sin embargo, la reacción de esa nación luego de que el primer mandatario dominicano notificara a través de su cuenta de Twitter de la conversación por teléfono no se hizo esperar. La embajada dijo que, como una manera de dar respuesta a la pandemia, han invertido más de 12 millones de dólares en este país.

Abinader fue un poco más allá en su propósito de afianzar las relaciones con el principal oponente del país asiático cuando en el Webcast Wilson Center que organiza la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr) dijo: “Repito. Hemos sido claros en esta posición. Mi posición es que nosotros necesitamos estar en temas de alianzas estratégicas con los Estados Unidos”, y días después, en una movida estratégica para limitar las relaciones con ese Estado, se reunió con el subsecretario de Estados Unidos, Keith Krach, con quien acordó ingresar a La Red Limpia para así salvaguardar la seguridad nacional y excluir de la tecnología 5G a “suplidores que sean considerados de alto riesgo”.

A esto hay que sumar que además de invitar a su toma de posesión al entonces secretario de estado, Mike Pompeo, con quien se reunió a pocas horas de haber sido juramentado, al embajador de China en el país lo sentó en un lugar muy lejano en la Asamblea Nacional y no aceptó reunirse con él pese a sus intentos yendo al Palacio Nacional. La vicepresidenta Raquel Peña, fue quien en septiembre del año pasado recibió por poco tiempo al diplomático.

“China es un país pacífico, respetuoso. Desarrollamos relaciones con 180 países del mundo y China es un gran constructor de la paz y el desarrollo estable del mundo y, en el caso de República Dominicana, no va a ser una excepción. Van a ser unas relaciones de respeto mutuo y fructíferas”, refirió en ese entonces.

Las palabras del embajador se han hecho realidad, al menos mientras el Estado está recibiendo facilidades del gigante asiático para la adquisición de la vacuna Sinovac, la cual representaría 4.4 millones de dosis de las 4.6 que se han aplicado en el país, tomando como referencia que esta nación recibió unas 237,200 de la farmacéutica AstraZeneca.

Con el millón de vacunas que llegó el pasado miércoles, República Dominicana llegará a los 6.4 millones de dosis importadas, de las cuales, más del 95 % ha sido comprada al gigante asiático.

Los expertos en política internacional, especialmente la relacionada con las relaciones domínico-china, Luis González e Ivan Gatón coinciden en establecer que las relaciones entre ambos países han retornado a buen término, se han reforzado, debido a la política de China de no prohibir exportar sus vacunas pese a no tener inoculada a toda su población y la necesidad de República Dominicana de acceder a ellas como parte de la política de lucha contra la pandemia.

“Acabo de conversar con el Presidente de #China, Xi Jinping, sobre las relaciones bilaterales de nuestros países. Le agradecí de manera especial el permitir la exportación de las vacunas a RD. También, hablamos de incrementar el intercambio comercial y la exportaciones desde RD”, dijo el miércoles Abinader.

En tanto que su homólogo, refirió: “Desde el brote de la pandemia de COVID-19, los dos países estuvieron unidos y se apoyaron mutuamente”, “China confía en que bajo la dirección de Abina¬der, la República Dominicana vencerá a la pandemia pronto”.

En respuesta al diálogo entre los gobernantes, Estados Unidos, a través de su embajada en Santo Domingo dio a conocer los programas y los montos invertidos en ayuda en este país desde que comenzó la pandemia en marzo del año pasado.

“Una de las prioridades del Gobierno de los Estados Unidos es solidarizarse mediante el apoyo a la respuesta a la pandemia del COVID-19, desde un enfoque basado en la equidad en el acceso a los servicios de salud y con un alto compromiso de responder a las necesidades de todas las poblaciones, tanto a nivel nacional como en el extranjero. Es por esto que los más de US$12 millones en asistencia provistos por el Gobierno estadounidense a la República Dominicana para apoyar la respuesta a la pandemia no se han limitado a la donación de equipos y suministros médicos y de protección personal, asistencia técnica, educativa y servicios sociales, sino que además parte de los fondos se han destinado a garantizar la seguridad alimentaria y el derecho a la protección social de grupos vulnerables, como las personas que viven con VIH y familias de escasos recursos, amenazados ante la crisis por el COVID-19”, dice una nota publicada por Estados Unidos.