miércoles, 2 de junio de 2021


 

“Cantinagate” y “Uber” se encuentran entre las tendencias en redes sociales desde el martes pasado y ambas envuelven un incidente ocurrido entre un conductor de esa plataforma y una usuaria.

¿Cómo inicia el cantinagate?, con Ju Sanz, una usuaria de Twitter y su denuncia: “la mañana del día de hoy (martes) salí en un Uber desde mi casa hacia el local de un suplidor; iba a retirar una mercancía para luego dejarla en mi trabajo. Llegamos al lugar y antes de desmontarme agregué un segundo destino y se lo comuniqué al joven que manejaba”, dijo la joven.

La usuaria añadió que al salir el conductor no estaba y que se había “robado” algunas pertenencias. Esto trajo como consecuencia la respuesta del chofer en esa misma red social en un video.

https://publish.twitter.com/?query=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2FAngelEm86966554%2Fstatus%2F1399876325591166977&widget=Tweet

Ángel Emilio aclaró que la joven “tardó demasiado dentro de un supermercado, no podía esperarle tanto y procedí a retirarme”, además de la narración de los hechos, el conductor mostró las pertenencias de la joven: una lata de tuna y dos cantinas.

El hecho ha generado decenas de comentarios, burlas y hasta canciones. Los usuarios han criticado a la joven por hacer “show” por cantinas de comida y por perjudicar el trabajo del conductor.

“Yo vi el twitt de Ju Sanz esta mañana y yo juraba que por lo que ella escribió, fue un teléfono, una Laptop o una cartera llena e’ cualto... ¡pero eso! ¿tanto show por una tuna, 60 de brócoli y 200 de pechuga?”, dijo un usuario.

“Al final las intenciones se dejan ver, el pez muere por la boca. El Ángel dijo lo necesario y se fue y ¿dónde anda la Ju Sanz? Buscando sonido”, agregó otra usuaria.

El caso llamó la atención del productor de radio Santiago Matías, quien ofreció al conductor la suma de 1000 dólares por concederle una entrevista, así como la cabina de su espacio para la “entrega” de la cantina.

Hasta instituciones gubernamentales de subieron en la ola del “cantinagate”, tal es el caso del Ministerio de la Juventud, que empleó su cuenta oficial en Twitter para enviar un mensaje: “Estamos atentos”.

Tras el revuelo causado por el caso y las críticas de los usuarios, Sanz protegió su cuenta de Twitter.

 

 

 

 

CREDITOS  A DIARIO LIBRE