miércoles, 12 de mayo de 2021


 

“Hoy tenemos casi un 100 por ciento de nuestros ríos convertidos prácticamente en cloacas”. La alarmante declaración la hizo el director ejecutivo del Gabinete Presidencial del Sector Agua, Gilberto Reynoso, quien pidió hacerle frente a esta problemática de manera responsable.

“Los que eran fuente de agua cristalina, como el Yaque del Norte, el Yuna, el Ozama, el Nizao, el Higuamo, todo eso hoy son cloacas”, aseguró.

Para sustentar su contundente declaración, Reynoso argumentó que en el país apenas se regula, colecta y trata entre el 9 % y 10 % de las aguas residuales que salen de los hogares. “Y un litro de esa agua residual o negra o gris, como le llaman, tiene potencial, un litro, de contaminar ocho litros”, calculó.

“El agua residual que circula por ríos y por los litorales marino-costeros que se infiltran en el subsuelo es ya un problema de salubridad nacional”, afirmó.

En el evento, el embajador francés, Éric Fournier, destacó que, además de la pandemia del COVID-19, hay otra angustia a la que se le debe prestar atención: el estrés hídrico.

“En un periodo donde los medios están obsesionados con la COVID-19, no queda mucho espacio para alertar sobre otros desafíos”, dijo Fournier.

Entre esos otros desafíos preocupantes citó el acceso al agua. “La crisis mundial del agua no es un fenómeno por venir, ya está aquí”, afirmó.

Las Naciones Unidas estima que 2 mil millones de personas en el mundo no tienen acceso directo al agua. “Según la Unicef, se trata de que un niño de cada cinco no tiene acceso al agua”, precisó Fournier.

A todo esto, el diplomático observó que se suman los efectos producidos por el cambio climático que amenazan la producción agrícola.

Preocupación en RD es una realidad

“A mediados del siglo XX comenzamos a preocuparnos por el agua en la República Dominicana, y ya en el siglo XXI, de la preocupación pasamos a una realidad”, dijo Reynoso.

Orlando Jorge Mera, ministro de Medio Ambiente, también reflexionó en el mismo foro que el siglo XX estuvo marcado por el petróleo, y ahora, el siglo XXI, por el agua.

Reynoso, quien es ingeniero hidráulico, estimó que del volumen total disponible de recursos hídricos oficialmente aprovechable en el país -unos 25 mil millones de metros cúbicos-, se está demandando más del 50 %.

“Es decir, al día de hoy la República Dominicana presenta una brecha hídrica, una presión hídrica que realmente llama a preocupación”, enfatizó.

“Tenemos más del 60 por ciento del territorio nacional y las dos grandes cuencas hidrográficas: el Yaque del Norte y el Yaque del Sur, donde más del 100 por ciento del potencial de agua aprovechable ya está demandada para uso como es la agricultura, el principal consumidor de agua en territorio nacional, y para el consumo humano”, alertó.

Reynoso informó que el país cuenta con una cobertura de agua potable a nivel nacional de 80 %, según los indicadores. “Ojalá fuera un 80 por ciento”, dijo. “Cobertura significa agua en cantidad, calidad y oportunidad”, agregó.

Recordó que, en el Gran Santo Domingo y el Distrito Nacional, la mayor parte de los sectores de la parte norte reciben agua una y dos veces por semana.

Ante el negativo panorama, Reynoso anunció que el 14 de junio se lanzará a consideración de la sociedad civil un Pacto Nacional por el Agua, con miras a definir qué pasará y qué se debe hacer con el recurso en los próximos 20 o 25 años.

¿Hay solución?

El ministro Jorge Mera expresó que el país cuenta con un marco regulatorio “excepcional” y de “los más avanzados de la región”.

“¿Qué nos ha estado faltando, entonces? Me atrevo a citar a que históricamente no hemos tenido la voluntad política de aplicar la ley de manera consistente en el tiempo como una de las principales debilidades”, reflexionó.

Deploró que, en 20 años, aunque hay un mandato de ley para ello, no se ha podido crear una Ley Sectorial de Aguas, y ocho años después de la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, no se ha podido dar cumplimiento al objetivo que ratifica ese mandato.

El ministro de Medio Ambiente, sin embargo, entiende que las cosas están cambiando, y el Gobierno se ha trazado propiciar la concertación del proyecto de ley de aguas para que regule el dominio público hídrico.

Informó que se adelantan acciones de intervención en la cuenca del río Nizao en los próximos días.

“Debemos cambiar progresivamente la cultura del manejo del agua para que ocupe su lugar como el bien más preciado del patrimonio humano”, dijo.