lunes, 10 de mayo de 2021


 

La Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y la RAE, recuerda que los nombres de síndromes como el "síndrome de la cabaña" o el "síndrome de la cara vacía", entre otros, se escriben con minúsculas y sin comillas.

Con motivo de la pandemia del SARS-CoV-2, en los medios de comunicación se emplean con relativa frecuencia nombres de síndromes, efectos y fatigas en distintas noticias: 'El Síndrome de la Cabaña: enfrentar el temor de salir de casa', 'No tienes el 'síndrome de la cabaña', es que no quieres volver a tu vida anterior' o 'El 'síndrome de la cara vacía' y las secuelas psicológicas de la pandemia'.

En tanto que el síndrome de la cara vacía provoca una sensación de extrañeza y vulnerabilidad ante nuestra imagen social porque todavía estamos en proceso de acostumbrarnos a llevar la cara tapada. También se puede dar cuando no llevamos puesta la mascarilla y nos sentimos expuestos o, como el término indica, con la "cara vacía".

Tal y como se indica en la 'Ortografía de la lengua española', los nombres de síndromes y enfermedades son denominaciones comunes y por ello deben escribirse con minúscula inicial en todos sus componentes, excepto cuando incluyen el nombre propio del investigador o descubridor, como sucede en 'síndrome de Down' o 'síndrome de Tourette'.

Finalmente, cabe recordar que en ambos casos resulta innecesario el uso de comillas o cursiva de forma general, dado que se trata de construcciones transparentes.

Así pues, en los ejemplos anteriores, lo adecuado habría sido escribir 'El síndrome de la cabaña: enfrentar el temor de salir de casa', 'No tienes el síndrome de la cabaña, es que no quieres volver a tu vida anterior' y 'El síndrome de la cara vacía y las secuelas psicológicas de la pandemia'.

La FundéuRAE (www.fundeu.es), promovida por la Agencia EFE y la Real Academia Española (RAE), tiene como principal objetivo el buen uso del español en los medios de comunicación. EFE