jueves, 13 de mayo de 2021


 

La renuncia de la viceministra de Salud Colectiva, Ivelisse Acosta, hace tres semanas, se suma a otras dos dimisiones en el Ministerio de Salud Pública, institución que arrastra la destitución a seis meses de su nombramiento del exministro Plutarco Arias.

Arias fue sustituido en ese ministerio días después de que se hicieran denuncias de supuestas sobrevaluaciones en la licitación de jeringuillas para la vacunación contra el COVID-19.

En medio de la pandemia, Salud Pública ha cancelado personas claves en la lucha contra el coronavirus, lo que su momento ha despertado suspicacia. Entre ellas, la directora nacional de Epidemiología, Farah Peña, a solo 45 días de llegar al país la enfermedad en 2020, durante el Gobierno de Danilo Medina, y, la más reciente desvinculación, es la de la titular del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), Ana Rafaelina Guerrero.

El primer escándalo

Se recuerda que a pocos días de confirmarse el primer caso de COVID-19 en República Dominicana, el 1 de marzo del 2020 y en medio de la incertidumbre que generaba el virus en todo el planeta, la mayoría de los dominicanos se sorprendieron de que incluso en ese momento tan crucial salieran a flotes escándalos de sobrevaluación de materiales que se requerían para afrontar la pandemia.

Uno de ellos fue la adjudicación, por un monto de más de RD$1,515.7 millones, a la empresa Tools & Resources Enterprises Toreen, SRL, que se dedicaba a la construcción y otros servicios ajenos a la salud, para que supliera como intermediario para la compra de batas y mascarillas quirúrgicas, guantes de gomas, overoles impermeables, cubre botas y lentes de protección.

Tras denunciarse las irregularidades de esa contratación, reveladas principalmente por Rosalba Arias, directora general de Administración Financiera del Ministerio de Salud Pública, ese contrato se canceló.

Más tarde, el 14 de mayo de ese año, se anunció la cancelación de la directora nacional de Epidemiología, Farah Peña, quien fue sustituida por el viceministro en ese entonces de Salud Colectiva, Adrian Puello, y en momentos que el coronavirus era una amenaza para la humanidad, al punto de que casi todos los países decidieron obligar a sus ciudadanos a permanecer dentro de sus casas y evitar los encuentros sociales.

El ministro Rafael Sánchez Cárdenas argumentó que con la desvinculación de Peña se buscaba el “reforzamiento” institucional y que “igualmente” se hizo en el Laboratorio Nacional”. Días después, las largas filas en el Laboratorio Nacional en busca de un resultado de las pruebas de COVID-19 representaban un riesgo de contagio por la multitud de personas que se aglomeraban en ese centro, cuya labor no daba abasto a la demanda.

En este año 2021 y, antes de la destitución de Plutarco Arias, renunció el viceministro de Salud Pública y director de Gabinete, Robinson Díaz, quien dijo que su decisión se debió a que iba a “emprender un nuevo reto”.

Por Robinson Díaz fue nombrado el urólogo Robinson Santos en el Gabinete.

Destitución de Arias y denuncias de sobrevaluación de jeringas

A menos de diez días de la renuncia de Díaz, el neumólogo santiaguero Plutarco Arias fue destituido como ministro de Salud Pública por el presidente Luis Abinader.

El 26 de febrero, el mandatario derogó el artículo 11 del decreto 324-20, de agosto de 2020, que nombró a Plutarco Arias, ministro de Salud Pública. La decisión está establecida en el decreto 131-21.

Su remoción se produjo pocos después de que se denunciara el sobreprecio en un 600 por ciento en la licitación de jeringuillas para la vacunación contra el COVID-19, la cual finalmente fue suspendida.

Desde la institución de salud se explicó que el precio se vio afectado por el traslado del material, así como por la urgencia de su uso y que en base a todo eso su costo se estimó en RD$25.00.

Antes de darse a conocer su destitución, Arias denunció en una carta, en su cuenta de Twitter, que “al aproximarse la fecha del 27 de febrero (...) diversos sectores interesados en repartirse el presupuesto del Ministerio de Salud, han desatado una andanada de mentiras, críticas, extorsiones y chantajes, con la finalidad de distorsionar mi labor esforzada, recta y transparente en la conducción del Ministerio”.

Otra renuncia, el relacionador público Olivo de León

Finalizando el mes de septiembre, a un mes de la gestión de Luis Abinader, el periodista Olivo De León renunció al cargo de director de relaciones públicas del Ministerio de Salud Pública debido a que, según explicó, el jefe de la cartera, Plutarco Arias, “nunca lo recibió en su despacho” para coordinar la modalidad de su trabajo.

De León manifestó que a más de un mes de haber iniciado el nuevo mandato todavía no había tenido la oportunidad de despachar con Arias para coordinar los trabajos cotidianos y recibir la orientación necesaria para ejercer su función.

De León fue sustituido por Ulises Jiménez, quien también abandonó el puesto cinco días después de ser sustituido Arias.

“No estaba haciendo las funciones en la nueva institución”

A final de marzo de este año 2021 se canceló a la directora del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), Ana Rafaelina Guerrero, y se nombró en su lugar a Nicole Batlle.

Sobre la desvinculación de Guerrero, el ministro Daniel Rivera explicó que “en el PAI se sustituyó a una persona que operativamente no estaba haciendo las funciones en la nueva institución, porque ahí sigue... el mismo equipo está ahí. Entonces, se puso una persona que funcionara al ritmo que estaba... y la prueba es que el ritmo se ha mantenido, ha aumentado la vacunación. Hay que ponerse en esto y se pusieron personas que hicieran el trabajo”.

La recién renuncia de la viceministra Ivelisse Acosta fue informada ayer por Rivera.

En el programa El Día, la exfuncionaria dijo que su “decisión es muy personal” y que prefería “mantenerla en el ámbito privado". El presidente Abinader nombró a Eladio Radhamés Pérez Antonio por Acosta.

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE