sábado, 29 de mayo de 2021


 

En más de nueve meses en la gerencia del país, el presidente Luis Abinader ha establecido contactos directos con representantes de juntas de vecinos de aproximadamente 15 demarcaciones, quienes exponen en el Palacio Nacional las carencias que les afectan.

Las organizaciones, cuando no son convidadas a la casa de Gobierno, el jefe de Estado se reúne con ellos mientras agota las agendas en los pueblos que asiste.

El gobernante se hace acompañar de un equipo de titulares, como los ministros de Salud Pública, Deportes, Obras Públicas; los directores de la Policía Nacional, de Innata, las gobernadoras provinciales y diputados de esas provincias. Estos toman apuntes y organizan comisiones para luego ir en auxilios.

Agua potable, inseguridad ciudadana, más centros educativos y hospitalarios, reparación de calles y viviendas, politécnicos, son las quejas comunes que exponen los participantes durante dos horas frente al equipo gubernamental.

Las asambleas del presidente con los sectores tienen similitudes con las llamadas visitas sorpresa que el exmandatario Danilo Medina realizaba los domingos , a diferencia de que ahora, la mayoría de las reuniones son organizadas algunos jueves en el salón Las Cariátides de la casa de Gobierno.

Los huéspedes

Los primeros en ser invitados a la casa de Gobierno a pocos días de la toma de posesión fueron los de Gazcue. Aunque no fue para presentar sus necesidades, sino que fue un brindis entre “vecinos” y los nuevos “inquilinos” del Palacio.

Desde entonces, Abinader se ha reunido con comunitarios de los tres principales municipios de provincia Santo Domingo, mientras que del Distrito Nacional el gobernante se reunió con dirigentes de la Circunscripción 3.

También, visitaron el Palacio para exponer sus males comunitarios de las provincias San Juan, Barahona, Monseñor Nouel, Hermanas Mirabal y San Cristóbal.

De igual manera se han reunido con el mandatario, pero en los municipios cabeceras de sus respectivas provincias, representantes de La Romana, La Altagracia, Santiago, Hato Mayor, Espaillat, Santiago, entre otras.

Cuando se trata de una demarcación muy extensa, el presidente divide la reunión en dos partes, como sucedió con los representantes de Villa Altagracia, cuyo encuentro fue separado del de San Cristóbal, porque Abinader consideró que los problemas de ese municipio eran muchos y deberían tratarse aparte. A ellos, el Gobierno les pautó una inversión de R$289 millones para el problema del agua potable y otras necesidades.

Y en algunos de los casos, tras escuchar las necesidades, el mandatario se sincera y les indica parte de esos problemas serán resueltos con los presupuestos de los años siguientes, como el caso de San Juan.

Cero celular

Antes de ingresar a salón cada funcionario y representante debe dejar su celular con equipo de seguridad, en la entrada del salón, una medida para evitar que se grabe lo que allí se trata.

No obstante, al final de los encuentros se realiza una rueda de prensa para dar a conocer las obras a ejecutar en esas comunidades.