miércoles, 5 de mayo de 2021


 

Desde que en 1989 se instaló la primera barcaza de generación eléctrica en el país (Estrella del Norte), diversos sectores han reaccionado con animadversión alegando contaminación ambiental tanto por la emisión de monóxido de carbono, sustancias químicas y efectos sónicos dañinos a la salud de las personas.

Sin embargo, para ejecutivos de la empresa Transcontinental Capital Corporation (Seaboard) las barcazas instaladas en la margen occidental del Río Ozama han sido de importancia para el sistema eléctrico en los tiempos de mayor déficit de energía, como en la década de los 90 y 2000.

Entidades de protección de los recursos naturales, como la Academia de Ciencias, medioambientalistas y otros sectores preocupados por la sanidad del río Ozama, entienden que las barcazas afecta la vida marina y humana en el entorno del puerto donde se han instalado las generadoras.

El Ministerio de Medio Ambiente, conjuntamente con las autoridades del sector energético, ha trabajado de la mano en la toma de decisiones para garantizar tanto la generación de energía como para minimizar el impacto de la contaminación de las barcazas.

Desde 2016 a la fecha se han autorizado dos permisos ambientales a la empresa Seaboard sobre las barcazas Estrella del Mar II y III; el 0003-01 que autoriza a Seaboard a seguir operando a Estrella del Mar II en el río Ozama durante dos años y el 3446-18, que unifica el permiso para la operación de las dos plantas.

De igual modo, dos resoluciones, la 13-2016 que prohibe la presencia permanente del desguace de embarcaciones y la más reciente, la 0022-2021 que rechaza la solicitud de la Seaboard para operar de manera simultánea las barcazas Estrella del Mar II y III y que otorga un plazo de 24 meses para la salida definitiva del Ozama de ambas generadoras.

En octubre de 2016 el Ministerio de Medio Ambiente emitió la resolución 13-2016 que en su artículo 3 “prohibe cualquier actividad industrial que presente riesgo potencial de contaminación en el orden físico, químico, orgánico, térmico, radiactivo o de cualquier otro orden en la cuenca alta, media y baja de los ríos Ozama e Isabela”.

Para marzo de 2017, el Ministerio de Medio Ambiente informó a la empresa Transcontinental Capital Corporation (Seaboard) que la licencia ambiental de Estrella del Mar II no sería renovada y que se le daba un plazo de seis meses para su traslado fuera del río Ozama.

En el 2018 Medio Ambiente, en la gestión de Francisco Domínguez Brito, concedió la licencia ambiental No.0003-01-renovada que permitía continuar las operaciones de la barcaza Estrella del Mar II, durante dos años y medio más, pero la empresa Seaboard quería un permiso para operar también y en el mismo lugar la planta Estrella del Mar III.

La empresa hizo la solicitud de concesión de operación de la planta Estrella del Mar III. Luego, el ministro Ángel Estévez permitió la licencia ambiental unificada que permitía la operación de las dos generadoras hasta el año 2025. En la misma administración se emite el permiso ambiental 3446-18 para la operación de la planta Estrella del Mar III hasta finales de 2023.

Para el gerente general de la empresa Seaboard, Armando Rodríguez, la resolución 0022-2021 no tiene justificación ni base legal porque no se fundamenta en incumplimientos por parte de la empresa, ni se le acusa de contaminación al medio ambiente ni nada reñido con la Ley.

“Lo que sí dice la resolución es que teníamos permiso ambiental para ambas plantas, ratifica que tenemos permiso ambiental renovable hasta el 2025 para ambas plantas y que el mismo a la solicitud que hicimos para separar los permisos era parte de unos trámites que ni siquiera es algo que el gobierno aprueba o no para obtener la concesión de explotación de obras eléctricas”.

Rechazan permanencia de barcazas

El Programa de Acción Comunitaria por el Medio Ambiente (PACMA) y el Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente (Insaproma), organizaron una parada ciudadana frente al puente flotante sobre el río Ozama en señal de protesta por la instalación en su cauce de la nueva barcaza flotante de generación eléctrica Estrella del Mar III, propiedad de la compañía Seaboard.

El pasado viernes la nueva planta Estrella del Mar III entró al puerto de Santo Domingo pese los recursos legales interpuestos para evitarlo hasta tanto los tribunales competentes no fallaran en torno a los requerimientos de suspensión de los permisos ambientales realizados por Insaproma.

Isaías Lara, vocero de Pacma, saludó la decisión del Ministerio de Medio Ambiente contenida en la resolución No. 00022-2021 de fecha 30 de abril, que resolvió modificar la licencia ambiental 0003-01-Renovada, sustituyendo la operación de la planta Estrella del Mar II por la nueva planta y por un período de dos años no renovable. Sin embargo, declaró que “la decisión es, en sí misma, insuficiente pues no da respuesta al verdadero problema que se mantiene vigente: la presencia en el río Ozama de una planta de eléctrica que genera contaminación física, visual y sonora a los habitantes de la Ciudad Colonial y zonas aledañas, y que su sola presencia constituye una violación a la decisión presidencial de sanear el río Ozama”.

Tanto Pacma como entidades aliadas y comunitarios presentes ratificaron su firme oposición a la presencia de ambas plantas en el río Ozama y urgieron al Gobierno a buscar una salida que, sin afectar el legítimo derecho a emprender que le asiste a los nacionales y extranjeros en el país, no constituya una vulneración del derecho fundamental a un medioambiente sano que tienen todos los dominicanos.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE