viernes, 30 de abril de 2021


Un estudio de la organización internacional World Vision encontró que, aunque un 81% de los padres, madres o tutores están dispuestos a denunciar una situación de abuso infantil, solo un 10% de ellos conoce las rutas de atención ante la vulneración de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

“Los actores comunitarios, por lo general, reconocen cuándo una conducta es nociva, sin embargo, dado que no conocen los mecanismos de protección de la niñez frente a las diversas formas de vulneración de sus derechos y cómo se activan, terminan resignados y conviven con estas realidades, a pesar de no aprobarlas”, recalcó Johnny Bidó, asesor nacional de protección e incidencia de World Vision, durante la presentación del documento.

El estudio “Protección y Salud de la Niñez, informe situacional 2021 de comunidades vulnerables en el contexto de la pandemia”, arroja datos sobre la vulneración de los derechos en la población infantil.

Se destaca el hecho de que 74% no participa en un club o grupo de niños/as de forma regular, sin embargo, el 70% participa de actividades religiosas centradas en la biblia, la oración, la discusión sobre la fe cristiana y la adoración.

Otro de los hallazgos es que un 49 % de los padres, madres o tutores considera que la única manera de criar a un/a niño/a correctamente es utilizando el castigo físico.

Para World Vision esos datos revelan la existencia de un modelo de crianza ancestral que se ha mantenido de generación en generación, basado en la violencia verbal, física y psicológica, por medio de la cual los padres, madres y cuidadores aspiraban y aun aspiran a convertir a sus hijos e hijas en entes de bien para la sociedad.

“De igual forma, llama la atención que un 36% de los adolescentes entrevistados dijo haber experimentado violencia física durante los últimos 12 meses, lo que establece una relación de causa y efecto con la pandemia del COVID-19, debido al confinamiento y hacinamiento, sumado a una alta prevalencia de normas y costumbres sociales que validan y legitiman esta forma de corrección, potenciando el uso de prácticas nocivas para el presente y futuro de la niñez”.

Para el estudio fueron encuestados 385 jefes de hogar, 770 adolescentes y jóvenes, y 385 niños y niñas. También se desarrollaron varios grupos focales.

 

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE