viernes, 23 de abril de 2021



Resulta difícil creer que todavía haya “primeras veces” para los Oscar luego de 93 años de historia, y sin embargo este año hubo un puñado de hitos para actores y cineastas asiáticos.

Steven Yeun de “Minari” es el primer actor asiático-estadounidense nominado a mejor actor. Riz Ahmed de “Sound of Metal” (“El sonido del metal”) el primer musulmán nominado a mejor actor. Es la primera vez que hay dos nominados a mejor actor de origen asiático. Youn Yuh-jung (“Minari”) es la primera mujer coreana nominada a cualquier premio de actuación. La directora de “Nomadland” Chloé Zhao es la primera mujer asiática nominada a mejor dirección. Y con la nominación para el director Lee Issac Chung por “Minari” también es la primera vez que hay dos nominados asiáticos en esa categoría.

Los logros históricos ponen de relieve en qué puntos ha avanzado la organización y dónde queda trabajo por hacer, especialmente después de un año en el que los estadounidenses de origen asiático sufrieron un incremento de ataques racistas.

Nancy Yuen, autora del libro “Reel Inequality: Hollywood Actors and Racism” sobre desigualdad en la industria del cine, dijo que las nominaciones de este año son emocionantes. Los actores están siendo reconocidos por papeles “que no son degradantes, que no encajan en estereotipos problemáticos”, dijo. “Son seres humanos completamente complejos”.

Ese no siempre ha sido el caso de los actores asiáticos que han logrado llegar al Oscar. La primera y última vez que una mujer asiática recibió el premio de actuación fue en 1958, cuando la actriz japonesa Miyoshi Umeki ganó por su papel de reparto en “Sayonara”. En 1985, Haing Ngor se convirtió en el primer hombre asiático en ganar un premio como actor de reparto por interpretar al periodista camboyano Dith Pran en “The Killing Fields” (“Los gritos del silencio”). Y ninguno ha ganado en las categorías principales de actuación desde que Ben Kingsley, cuyo padre es indio, ganó por “Gandhi” en 1982. Yul Brynner, nacido en Rusia, ganó por “The King and I” (“El rey y yo”) en 1957.

A esto se suma el hecho de que múltiples cintas protagonizadas por asiáticos han ganado el Oscar a la mejor película pero no recibieron ninguna nominación en los apartados de actuación. En la historia de las cintas galardonadas como mejor película esto ha pasado sólo en 12 ocasiones, y tres de ellas tenían elencos predominantemente asiáticos: “The Last Emperor” (“El último emperador”), “Slumdog Millionaire” (“Quisiera ser millonario”) y “Parasite” (“Parásitos”) del año pasado. “Crouching Tiger, Hidden Dragon” (“El tigre y el dragón”) de Ang Lee y “Life of Pi” (“Una aventura extraordinaria”) fueron nominadas a mejor película sin recibir una nominación de actuación.

“Creo que los asiático-estadounidenses y los asiáticos en la diáspora occidental tienden a ser vistos como invisibles o como objetos en el fondo. Son escaparates”, dijo Yuen. “Esto lleva a no reconocer a los asiáticos como actores y personajes totalmente complejos”.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE