martes, 6 de abril de 2021


 

“El COVID-19 es otro cáncer al que no se le puede llegar tarde”, así inicia el presentador de noticias y reportero dominicano Gary Merson su relato sobre su lucha personal contra el coronavirus, una que tuvo que vivir junto a su progenitor y que lo dejó exhausto tanto física como emocionalmente.

Merson informó que presentó casi todos los síntomas, excepto problemas respiratorios.

El periodista dejó de dar noticias sobre los contagiados del letal virus para vivirla en carne propia, y así lo hizo saber en una confesión que sorprendió a sus fanáticos, que no pararon de enviarle mensajes de alegría por vencer el monstruo como él mismo denominó la enfermedad.

“La historia es larga, mi lista de síntomas lo fue más; sin embargo, mi actitud ante el monstruo silencioso, que vengo observando y documentando desde que apareció, fue una pieza clave para superar su golpe”, dijo el expresentador de Noticias SIN, quien se siente afortunado de no haber sido hospitalizado.

Y en medio del noqueo que le dio al virus a su cuerpo, tuvo un segundo paciente, su padre, por el cual en muchas ocasiones dijo estar bien, cuando la realidad era otra.

“Tuve además un segundo paciente al que cuidar (mi papá), en medio del knock out que me propinó el virus. Mentí en muchas ocasiones, diciendo que me sentía mejor de lo que realmente estaba”, aseguró.

El periodista de Univisión Nueva York, concluyó su escrito con un mensaje para todos aquellos que se creen «protagonistas» en medio del COVID-19.

“No nos creamos protagonistas invencibles, no ignoremos las secuelas, no pasemos por alto los daños colaterales, incluidos emocionales, que por más ‘saludables’ y ‘atléticos’ que parezcamos algunos, cuando su furia invade te hace tan vulnerable como el más débil. La vida es frágil, así que es mejor no tentar la suerte; ante episodios así la responsabilidad simplemente aumenta, me protejo desde el primer día, muestra de ello es que me tumbó más de un año después, aun estando en la línea frontal de un trabajo de riesgo. Por un par de semanas me tuve que poner en los zapatos de mis entrevistados y contar la historia paso a paso en cada llamada de mis cercanos a quienes agradezco su infinita preocupación, pero ya todo pasó y volveremos a la carga, con más fuerza que antes, como en cada caída”, señaló.