lunes, 22 de marzo de 2021


 

El consejero delegado de Golmand Sachs, David Solomon, aprovechó el día laborable del domingo para conceder a sus empleados de banca de inversión el sábado como día de descanso, después de las quejas por las jornadas de entre 100 y 120 horas semanales, la falta de sueño y la depresión.

En un aviso por voz enviado la pasada tarde de domingo, Solomon, que ha pasado parte del confinamiento en una mansión de Bahamas, dijo que instaurarán la “norma del sábado”, por la que los empleados podrán parar de trabajar entre las 21 horas del viernes y las 9:00 de la mañana del domingo.

“En este caso fue muy positivo que este grupo de analistas fueran a sus superiores”, aseguró Solomon en referencia al detallado informe en el que un grupo de analista del departamento de banca de inversión de Goldman Sachs denunciaron recientemente las condiciones “inhumanas” en las que trabajan.