lunes, 8 de marzo de 2021


 

El Reino Unido trató este lunes de digerir, como un boxeador noqueado, los inéditos ataques lanzados por los duques de Sussex, Enrique y Meghan, contra la casa real británica, a la que acusan de racismo y hostigamiento psicológico.

Las cargas de profundidad fueron tan numerosas y de tal enjundia que el diario conservador 'Daily Telegraph' aconsejó a los 'royals' un chaleco antibalas para hacerles frente, a la vista de que no les bastará con 'esconderse tras el sofá'.

Que el Palacio de Buckingham esconde una gelidez casi inhumana era algo que se presumía desde que Diana de Gales reveló sus entresijos antes de morir. Pero las denuncias de racismo que vertieron tanto Enrique como Meghan en su entrevista televisada en EE.UU. encierran graves implicaciones políticas.