martes, 23 de marzo de 2021


 

El presidente de la Comisión Pastoral de la Vida de la Conferencia del Episcopado Dominicano, monseñor Víctor Masalles, afirmó que los derechos fundamentales no pueden ser sometidos a un referéndum.

Al ser cuestionado sobre el tema, respondió: “Imposible. Eso no puede ser, porque los derechos fundamentales no pueden ser sometidos a referéndum”.

El obispo de Baní consideró que es imposible que a través de esa figura puedan hacerse ese tipo de consultas porque sería algo inconstitucional y puso como ejemplo, los casos de robo, un delito que está penalizado.

Precisó que los derechos fundamentales no se cuestionan en un referéndum sino mediante leyes y lo establece la misma Carta Magna.

Leyó lo que establece la Constitución en el artículo 74, inciso 2, que reza que “Solo por ley, en los casos permitidos por esta Constitución, podrá regularse el ejercicio de los derechos y garantías fundamentales respetando su contenido esencial y el principio de racionalidad”.

El prelado precisó que la misma Constitución también prohíbe que se discuta el tema del aborto porque el artículo 37 es taxativo.

Insistió en que: “No podemos discutir una ley que sea anticonstitucional y someterla a un referéndum”.

Cree que el presidente Luis Abinader y el obispo de Higüey, Jesús Castro Marte, quizás no estuvieron lo suficientemente informados al ponderar esa figura como una alternativa viable para buscarle una salida.

Masalles entregó una misiva, de cuatro páginas, a la comisión especial de la Cámara de Diputados apoderada del estudio del proyecto de ley especial que establece condiciones y requisitos para la interrupción del embarazo.

El presidente de la Comisión de Pastoral de Vida manifestó que es falsa la acusación en contra de las organizaciones que están en contra de las tres causales de que quieran “en realidad dejar morir a la madre”.

Aseguró: “Esto es completamente falso, apoyado en el eximente presentado en el Código Penal propuesto”.

Precisó que el Código Penal propuesto exige a los médicos poner todo su empeño en tratar siempre de salvar primero las dos vidas, es decir, de la madre y el feto y que cuando no sea posible salvar una de esas vidas, por lo que no cree alguien podría ser penado por eso.

Argumentó que las posiciones en contra de las tres causales lo que procuran es no alimentar la irresponsabilidad médica de que pueda terminar con una vida en cualquier circunstancia.

“Cuando una persona está en riesgo su salud. La medicina está en la responsabilidad de abordarla y enfrentarla. Ahora, si no puede, no puede. Nadie puede pedirle a nadie lo imposible”.