sábado, 27 de marzo de 2021


 

Brasil se sumó este viernes al club de las naciones productoras de su propia vacuna contra el COVID-19, con el fin de hacerle frente a una pandemia que otra vez registró un nuevo récord diario de fallecidos, con 3,650 muertes.

Con pocas horas de diferencia y desde bandos políticos distintos, el estado de Sao Paulo y el Gobierno de Jair Bolsonaro anunciaron que están desarrollándose paralelamente dos vacunas contra el coronavirus, aunque pasarán varios meses antes de que puedan ser utilizadas.

En una rueda de prensa a primera hora de este viernes, el gobernador paulista, Joao Doria, rival de Bolsonaro, fue el primero que anunció la nueva vacuna local, bautizada con el nombre de Butanvac, y dijo que se espera que comience a aplicarse en julio próximo.

“Es un anuncio histórico para el mundo”, afirmó Doria en una rueda de prensa delante de un panel con el nombre de la nueva vacuna al lado de la bandera de Brasil y el mensaje 'Butanvac, la vacuna 100 % nacional”.

El Instituto Butantan ya produce en Brasil la vacuna Coronavac, del laboratorio chino Sinovac, la más utilizada en el país y que se aplica en el 90 % de las ocasiones en el incipiente proceso de vacunación del gigante suramericano.

Brasil también produce la vacuna de AztraZeneca-Oxford desde el Instituto FioCruz, vinculado con el Gobierno federal.

Y horas después, representantes del Gobierno de Bolsonaro dieron cuenta de las gestiones para conseguir otra vacuna, desarrollada por una universidad brasileña y que ya ha presentado el permiso para realizar test.

“No tiene que ver un hecho con otro. Puede hasta ser una coincidencia (que se anuncie el mismo día), pero es muy bueno para el país, porque tenemos que tener vacunas nacionales”, afirmó el ministro de Ciencia y Tecnología, Marcos Pontes.