miércoles, 3 de febrero de 2021


 

Muchos lo tenían en mente sin atreverse a dar el paso. Pero el distanciamiento social impuesto por la pandemia cambió las cosas e hizo disparar las ventas de juguetes sexuales, integrándose con naturalidad en la vida íntima de solteros y parejas.

París, Sídney, Berlín, Tokio... Millones de personas compraron al menos un "sex-toy" desde el inicio de la epidemia del covid-19, según las marcas consultadas por la AFP.

Sofía*, soltera de 29 años, se decidió por primera vez a adquirir uno con el confinamiento de marzo de 2020 en Francia, pese a sus "prejuicios" y "barreras psicológicas".

"Cambié el chip", recuerda esta joven a la AFP. "Supe que era el buen momento, que entrábamos en un periodo loco en el que iba a cortar todo vínculo social y amoroso. Ahora pienso que comprar un vibrador es algo normal".