miércoles, 10 de febrero de 2021


 

Llevar dos mascarillas superpuestas o un tapabocas quirúrgico muy ajustado ofrece una protección reforzada contra la difusión del coronavirus a través del aire, según un estudio de las autoridades sanitarias estadounidenses publicado este miércoles.

La mascarilla reduce de forma importante la exhalación de pequeñas gotas por parte de las personas infectadas y disminuye la exposición a estas partículas para las personas no contaminadas, recuerdan los Centros estadounidenses para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en este estudio.

Pero las mascarillas de tela y las quirúrgicas suelen quedar más sueltas que las KN95 (o FFP2), aumentando el riesgo de que el aire se escape por los lados.