viernes, 26 de febrero de 2021


 

Dos espíritus. Hace ya algunos siglos el polifacético Goethe contradijo a Juan el Evangelista. El santo comenzó su evangelio afirmando que al principio era el Verbo; de su lado, el sesudo autor de Fausto replicó que lo que había al principio era la Acción.

Las cosas así, dos espíritus siguen recorriendo las praderas de nuestra civilización: el previsor y reflexivo enfrentado al diverso y atareado.

Según el primero, revestido de águila -que en la simbología eclesial representa el cuarto evangelio- va de caza y apunta con la palabra antes de ejecutar con las garras y con el pico. Mientras que el segundo, ensimismado en las libertades que le conceden su musa y apremiado por las dificultades a vencer, actúa desconociendo que el orden de su actuación – primero actuar, luego apuntar- altera el resultado obtenido.

Pues bien, en el contexto de las celebraciones del 27 de Febrero, podríamos suponer que otro Juan, Juan Pablo Duarte, así como los trinitarios, se inspiran en el Verbo de la Santísima Trinidad; mientras tanto, buena parte del resto de patriotas y renombrados dominicanos, con Pedro Santana -desde aquel entonces- a la cabeza de muchos más, a veces se valen de la horca y el cuchillo de los señores y otras tantas aplican el sempiterno adagio del vuelve y vuelve al tiempo que se someten como súbditos de un imperioso quehacer tantas veces malogrado en la historia dominicana.