martes, 23 de febrero de 2021


 

Estados Unidos registró su primera muerte por COVID-19 el 29 de febrero de 2019, en la región de Seattle. Menos de un año después, superó el umbral simbólico del medio millón de muertes.

¿Por qué la primera potencia mundial, que ostenta el triste récord de la mayor cantidad de muertos por el virus, fue golpeada tan duramente? ¿Cuáles son las primeras lecciones que los expertos sacan de este año de pandemia?

Una pandemia que nadie esperaba, una respuesta desordenada del gobierno de Donald Trump, la politización del uso de la mascarilla...

Estas son algunas respuestas dadas por Joseph Masci, de 70 años, que ha combatido todas las enfermedades infecciosas desde el surgimiento del sida y hoy es uno de los responsables del hospital Elmhurst de Queens -en el centro de la pandemia en Nueva York-, y de Michele Halpern, especialista en enfermedades infecciosas para el grupo hospitaliario Montefiore, basado en New Rochelle, un suburbio neoyorquino donde la epidemia golpeó con fuerza hace un año.