lunes, 11 de enero de 2021


 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pasaba los últimos días de su presidencia aislado y repudiado por antiguos aliados y miembros de su propio partido. El mandatario afrontaba la posibilidad de un segundo juicio político y crecientes peticiones de que renuncie, después de que sus seguidores asaltaran el Capitolio del país en un esfuerzo de interrumpir el traspaso pacífico de poder.

Aunque privado de los medios sociales que han sido la fuerza motriz de su presidencia, Trump intentará mantenerse a la ofensiva en sus últimos 10 días y no tiene planes de renunciar.

En lugar de eso, Trump tiene previsto arremeter contra las empresas que le han dejado sin sus altavoces en Twitter y Facebook. Y sus colaboradores confían en que pase sus últimos días intentando defender las medidas de su gobierno, comenzando el martes con un viaje a Alamo, en Texas, para llamar la atención sobre los esfuerzos de su gobierno para combatir la inmigración ilegal y levantar un muro fronterizo.