jueves, 28 de enero de 2021


 

La crisis económica que está provocando la pandemia de COVID-19 puede llegar a generar una mayor magnitud social que el problema sanitario. El estado de bienestar puede ser el elemento que ayude a los gobiernos a reducir el impacto en ambos términos.

Así lo consideró Rafael Muñoz de Bustillo, catedrático de economía de la Universidad de Salamanca, durante la conferencia “Estado de bienestar en tiempos de COVID-19”, organizada por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (Mepyd).

Explicó que el estado de bienestar puede actuar compensatoriamente por dos vías distintas: al reducir el impacto que tiene la pandemia en términos sanitarios, con una baja de los niveles de morbilidad y mortalidad, y al intentar que el problema sanitario no se convierta en un impacto económico catastrófico.