martes, 12 de enero de 2021


 

La Policía Nacional ofreció este lunes una rueda de prensa en el palacio de ese cuerpo del orden, donde defendió el accionar de los agentes que han sido captados apresando a ciudadanos con excesos bajo alegato de que han violado el toque de queda impuesto para contrarrestar el COVID-19.

Mostrando vídeos en pantalla gigantes, de los casos que han sido difundidos y fuertemente criticados por la población, Miguel Balbuena Álvarez, vocero de la institución, indicó que, el caso ocurrido en una villa privada en Bonao, donde tres hombres fueron apresados, se debió a la violación del toque de queda.

Dijo que esos apresados se encontraban bañándose en el río Fula e ingiriendo bebidas alcohólicas y que, además, había un negocio abierto de expedido de bebidas en horario restringido.

El portavoz policial declaró que ese lugar había sido sancionado administrativamente por el Ministerio Público y que a eso se sumó un vehículo con música a alto volumen, sobrepasando los decibeles permitidos.

También la Policía justificó los incidentes ocurridos en San Pedro de Macorís entre dos ciudadanos y una cabo de la institución y en Valverde, Mao, en un desalojo. En ambos casos, la entidad somete violentamente a la obediencia a los ciudadanos y los apresa.

Balbuena Álvarez expresó que la Policía Nacional está inmersa en un proceso de transformación integral institucional, en aras de fortalecer los procesos y procedimientos referente a la operatividad judicial.