lunes, 11 de enero de 2021


 

El papa Francisco cambió la ley de la Iglesia católica para permitir de forma explícita que las mujeres puedan hacer más tareas durante la misa, aunque reiteró que no pueden ser sacerdotes.

Francisco enmendó la ley para formalizar lo que es una práctica común en muchos lugares del mundo: que las mujeres puedan leer el Evangelio y asistir en el altar durante la Eucaristía. Aunque antes esas labores estaban reservadas oficialmente a los hombres, se hacían excepciones.

Francisco dijo que hacía el cambio para aumentar el reconocimiento a la “preciosa contribución” de las mujeres en la Iglesia, e insistió en que todos los católicos bautizados juegan un papel en la misión de la Iglesia.