miércoles, 6 de enero de 2021


 

La clase trabajadora, al igual que los diferentes sectores en la República Dominicana, tuvo grandes desafíos durante el 2020 provocados por la pandemia COVID-19. El cierre de las actividades económicas llevó a las empresas a solicitar la suspensión de los trabajadores y al Gobierno a diseñar programas para evitar el despido masivo de los empleados.

Las centrales sindicales prevén que el desempleo puede encaminarse hasta un 16 % por despedidos, desahucio o suspensión en los puestos de trabajo formales y de los trabajadores informales que están semiparalizados. Y a ese contexto se une otra situación.

Este 2021 se agrega un ingrediente más para la clase trabajadora, principalmente para el sector privado no sectorizado, que, al finalizar el mes de junio, tienen que enfrascarse en las negociaciones para definir un nuevo salario mínimo para los trabajadores del sector privado no sectorizado. Hace dos años ese sector acordó un aumento salarial de un 14 % tras varias reuniones entre representantes de los sectores empresariales, trabajadores y el Gobierno a través del Ministerio de Trabajo.