viernes, 22 de enero de 2021


 

El primer tratado de la historia para prohibir las armas nucleares entró en vigor el viernes, aclamado como un paso histórico para librar al mundo del armamento más letal pero con la fuerte oposición de las naciones con capacidad para tenerlo.

El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares forma parte ahora del derecho internacional, culminando una campaña de varias décadas que buscaba evitar la repetición de los bombardeos atómicos de Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki al final de la Segunda Guerra Mundial. Pero hacer que todas las naciones ratifiquen un documento que les exige que nunca posean este tipo de armas parece complicado, sino imposible, en el escenario mundial actual.

Cuando la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó el tratado en julio de 2017, más de 120 le dieron el visto bueno. Entre ellos no estaban ninguna de las nueve naciones que se cree que tienen armas nucleares — Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, China, Francia, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel— ni las 30 que integran la OTAN.