lunes, 11 de enero de 2021


 

Luego de pasar más de un mes con medidas altamente restrictivas y percibir una reducción de casos activos, el gobernador de Puerto Rico Pedro Pierluisi anunció la reducción del horario del toque de queda y permitió el acceso a las playas, las cuales estaban prohibidas visitar.

Hasta el pasado siete de enero, en la isla, donde hasta el momento hay un total de 77,630 casos confirmados y 5,489 casos probables, también estuvo implementado el cierre de los restaurantes, los cuales solo estaban abiertos para servicio a domicilio.

La nueva medida solo permite la apertura para los restaurantes, cafés y librerías que estén al aire libre para operar por debajo del 30 % de su capacidad, y una mesa solo puede estar ocupadas por miembros de una misma familia.

Mientras que, para la celebración de eventos, estos deben ser sometidos a consideración por la Secretaria de Gobernación, para su posible evaluación y autorización.