viernes, 22 de enero de 2021


 

El gobierno de Joe Biden no perdió tiempo y de inmediato hizo cambios en la cúpula de la Voz de América y de la agencia que supervisa las transmisiones de Estados Unidos al exterior, que Donald Trump había llenado de partidarios suyos.

Los nombramientos de Trump habían generado temores de que la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales terminase siendo un instrumento propagandístico del expresidente. La agencia, que maneja las transmisiones del gobierno al exterior, anunció el jueves que el director de la Voz de América y su número dos habían sido destituidos y que el director de la Oficina de Transmisiones a Cuba había renunciado.

Los cambios se produjeron apenas un día después de que Biden asumiera la presidencia y exigiese la renuncia de Michael Pack, el CEO de la Agencia para los Medios Globales designado por Trump. La agencia dijo en un comunicado que el director de la Voz de América Robert Reilly había sido despedido pocas semanas después de asumir. Reilly había sido duramente criticado la semana pasada tras degradar al corresponsal de la Voz de América en la Casa Blanca por tratar de hacerle una pregunta al secretario de estado saliente Mike Pompeo.