martes, 29 de diciembre de 2020


 

El gobierno de Estados Unidos acordó otro paquete de estímulo masivo para mantener a flote su economía a medida que avanza la pandemia de coronavirus, pero es posible que la ayuda para las personas desempleadas más necesitadas no llegue de inmediato.

La decisión del Congreso de esperar hasta el último minuto para aprobar la medida de 900.000 millones, seguida de la indecisión de varios días del presidente Donald Trump para promulgar el proyecto de ley, provocó que dos programas que apoyan a millones de estadounidenses desempleados expiraran brevemente, y los expertos advierten que los estados pueden demorar semanas en reiniciar los pagos.

“Todo lo relacionado con el seguro de desempleo y tener 53 sistemas diferentes es difícil, y eso significa que algunos estados pueden dejar caer la pelota”, dijo Michele Evermore, analista de políticas del Proyecto Nacional de Ley de Empleo.

La nueva medida de estímulo da continuidad a la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica por Coronavirus (CARES, por sus siglas en inglés), un vasto proyecto normativo que amplió los beneficios para los trabajadores independientes y permitió que los desempleados recibieran ayuda estatal durante un período prolongado.